Boada de Roa

 

 

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HISTORIA

La actual personalidad de la villa proviene de la época altomedieval, en el período de la reconquista- repoblación que en estas partes de la Meseta se operaron en el siglo X.

El primer testimonio documentado del pueblo data del año 937, es la Carta de donación y restauración del Monasterio de San Andrés de Boada, , hecha por Diego Rodániz y su mujer Teresa, al Abad Gaudio y sus monjes, les entrega “ ipsum locum quem ferunt Geri in Urbe Rauda addivulcata sicut vocitant Bobata”, este documento está publicado por el P. Serrano en el Cartulario de Arlanza, p.40-43, escrit.XIV. La donación fué hecha el 1 de marzo del año 937.

El 3 de Junio de 954, se redacta una escritura, por la cual una gran propietaria del Norte de Castilla llamada Anderquina, vende al abad de San Andrés de Boada trece eras de sal en Salinas de Añana, entonces Castilla y hoy Álava; el abad y sus monjes pagan a la señora quince sueldos de plata y una vaca, valorada en otros quince. Trece eras de sal serían suficientes para las necesidades del monasterio para la cocina y mesa y para conservar carnes y pescados.

El 22 de Abril del año 1069, el rey Sancho II, el Fuerte decide dar la posesión y los derechos del monasterio de S. Andrés de Boada al Monasterio de San Pedro de Arlanza, la gran abadía que fundara D. Gonzalo Fernandez, cerca de Covarrubias. Esta agregación no supuso la supresión de San Andrés.

En el ámbito civil, cabe destacar que en el documento de 937, se dice que Boada se encuentra “in Urbe Rauda”, ( no se menciona el alfoz de Roa) posteriormente en 1069, en el documento de anexión de S. Andrés de Boada al Monasterio de S. Pedro de Arlanza, ya aparece citado el alfoz de Roa.

Boada no figura en el  texto del Fuero, que el emperador Alfonso VII otorgó en 1143 a Roa y sus aldeas, por estar desde el año 1069, agregado al Monasterio de San Pedro de Arlanza.

A finales de la Edad Media, por concesión del rey Enrique IV, Roa y sus aldeas, entre las cuales se encuentra Boada,  pasan a D. Beltrán de la Cueva y luego a los condes de Siruela. En 1746 sólo ocho de estas aldeas dependían de Roa, Boada era una de ellas.
Boada de Roa, reconocía en 1752 el señorío del conde, al que pagaba cada año 1.200 reales de vellón por homenaje, más 11 de martiniega y 25 de propina más 100 de recargo…Cada cuatro años se actualizaba esta relación impositiva.

A pesar de estos inconvenientes Boada mejoraba su situación interna y en este período, el ganado mular suplantaba al bovino. Destacar el doble significado del término Boada, que da nombre a la actual Junta Vecinal: campo de bueyes ó bien el campo que en una jornada puede arar un par de bueyes.

Hasta el 1836, la abadía tuvo al menos dos monjes en Boada; uno actuaba como párroco de la Villa, pues en lo espiritual dependía del Monasterio de San Pedro de Arlanza, y el otro entendía de los asuntos de rentas y renteros.

Tras la Guerra de la Independencia, y la primera guerra carlista, Boada en 1843, reunía 245 habitantes. El monasterio de San Pedro de Arlanza, carecía ya de toda autoridad espiritual y económica, dependiendo la parroquia de la diócesis de Osma.

En 1900 los habitantes eran 414. Los fuertes cambios que se han operado en España, sobre todo en el sector agrario, han afectado a Boada, pero los vecinos han sabido aceptar y acoplar sus sentimientos tradicionales a las imposiciones de los tiempos. Han apostado por el vino de calidad que ha sido para la Ribera del Duero, un regalo.

 

 


Última modificación: 10 de Septiembre de 2009